La biblioteca del siglo XXI
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- Categorías Docente del Mes, Noticias
- Fecha mayo 12, 2020


Annamara Taboada manifiesta abiertamente que ama su profesión y considera que esa es la clave para transmitir el hábito por la lectura entre los estudiantes. Le gusta que la llamen “bibliotecaria”, sin emplear fórmulas rebuscadas para dirigirse a ella, puesto que ese el desempeño que realiza a diario. Está convencida de que la pasión que pone en este trabajo es la principal herramienta para que una biblioteca o rincón de la lectura se convierta en el lugar favorito de niños, niñas, adolescentes y adultos.
¿Cuál es su principal desafío como bibliotecaria?
Llegar a los estudiantes que están en las edades evolutivas, entre los 15 y los 17 años, ya que van perdiendo el interés por la lectura en favor de otras actividades. Hay que tener en cuenta que la tecnología está presente y acapara al máximo su atención, por eso es más fácil captar lectores en edades tempranas y mucho más difícil con los mayores.
¿Qué se puede hacer al respecto para atraer a ese público lector adolescente?
Sabemos que tienen otros intereses y por eso ponemos en marcha diferentes fórmulas para llegar a ellos y lograr que se enamoren de los libros. Llevamos la biblioteca a otros lugares para que siempre la tengan presente. Por ejemplo, si hay un campeonato deportivo, salimos al patio con los libros relacionados con el deporte. Hacemos lo mismo con el resto de actividades. La biblioteca del siglo XXI no puede ser estática, se tiene que mover y llegar hasta los estudiantes.
¿Cómo manejan la presencia de celulares y tabletas?
No vetamos la tecnología, pero sí ponemos ciertos límites y estamos pendientes de que no se sobrepasen. La persona que está a cargo de la biblioteca debe ser empática…
La biblioteca es un refugio en el que nosotros observamos pero no invadimos espacios. De esa forma detectamos las cargas emocionales que arrastran algunos estudiantes. Y también notamos ciertos estados de ánimo por el tipo de lectura que eligen, y cuando devuelven el libro sabemos que les ha hecho bien.
¿Qué peso tiene la lectura en la educación emocional?
Es esencial. Cada niño o niña y cada adulto, viene con su propia carga. Un libro es capaz de mover las emociones, y, no solo eso, puede ser un factor determinante en la vida de una persona. Además, hay libros con temáticas que trabajan las emociones, los valores, etcétera.
Por otra parte, tenemos niños con necesidades especiales, que se van empoderando con la lectura, y nosotros hacemos que se sientan bien y adquieran un buen criterio para seleccionar las lecturas idóneas.
¿Cuál es su libro imprescindible?
El principito. Desde que eres pequeño hasta que llegas a adulto. Puedes crecer con él. Permite trabajar la comprensión y todo tipo de actividades, al tiempo que se maneja vocabulario. Pone de relieve la amistad, los valores, el conocimiento…
De las actividades que implementan en la biblioteca, ¿cuál considera que es la más emblemática?
El Pasaporte Oficial de Ratón de Biblioteca (Pasaporte Lector). Es una cartilla de 24 páginas que el lector tiene que ir sellando cada vez que devuelve un libro que ha sacado. Hay seis niveles, para ir escalando como viajero lector, que se representan por nubes de colores. Cada vez que completan un pasaporte, se les entrega la nube correspondiente y cuando llegan a la nube de oro, es decir, el máximo nivel, reciben un certificado armado por el rector.
¿Qué resultados tiene esta iniciativa?
Hay lectores que consiguen completar más de tres pasaportes en un año, lo que supone todo un logro. Como media, hacemos un préstamo diario de 140 libros, lo cual está muy bien, si tenemos en cuenta que en el centro están matriculados unos 600 estudiantes. Los más pequeños son los que más vienen y cambian los libros, porque en Bachillerato ya se compran los suyos propios.
¿En qué se distingue el plan de promoción a la lectura de este colegio?
Desde su inicio, hace 30 años implantado, se puede decir que es innovador y pionero en Ecuador. El colegio completo colabora en la elaboración del plan y todo el colectivo de docentes está vinculado con las numerosas actividades que se implementan. También participan los papás y mamás, como por ejemplo en la “noche de cuentos y chocolate”, en la que los niños pueden ir en pijama, los docentes dramatizan las historias que narran, y todos compartimos chocolate caliente. Igualmente hay que resaltar que ya se han realizado 26 ferias del libro en este colegio.
Para crear un entorno adecuado, en cuanto a la decoración de bibliotecas, salas y rincones de lectura, ¿qué recomendaciones puede dar?
Unir la lectura con el ambiente es importante, de modo que sea un entorno participativo y familiar. Como sugerencia de decoración, nos gustan las plantas. La estancia está acristalada por completo, para que entre la luz natural. Tiene que ser cálida y bien iluminada. Nuestra biblioteca está dividida en secciones, acordes con las edades. La parte superior está destinada a los mayores y las mesas y sillas son de diferentes tipos, pensando en diversos estilos de personalidad. También hay sillones y cojines de colores. En la planta baja hay alfombras, por si quieren descalzarse. Respecto a la ubicación de los libros, las repisas van de acuerdo con alturas y edades, por lo que son de diferentes tamaños y colores.
¿Los libros se colocan de alguna forma especial para los niños más pequeños?
Están dispuestos de manera frontal para que puedan elegirlos teniendo en cuenta las ilustraciones de las portadas, dado que en los primeros años las imágenes son fundamentales para seguir la lectura, bien sea solos, o acompañados por un adulto.
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